sábado, junio 30, 2007
Impresiones de mobiliario
Palabras batín para acogerte en casa.
Sentada ya en el sillón cuando la puerta se había vestido de gala
y carraspeando las bisagras ensayaba su mejor madera.
Apenas había cambiado la voz de las bombillas
y ya abrazas el amor más íntimo de mis paredes.
Me sonríes y comprendo resignado
que tendré que hipotecarme el corazón.
domingo, mayo 20, 2007
Tiempo
Silencio
y polvo en las cajas del olvido
donde se agitan las maderas del suelo del desván
y los abrazos se saben bolitas de alcanfor,
y se cuentan las arañas
-que se visten con el viejo abrigo de la abuela-.
Un pájaro esquiva la tarde desde la ventana,
huye de una primavera atacada de inviernos;
él que siempre quiso aparecer en las postales
y ha de contentarse
con la litografía de un vagabundo,
que se guarda la tarde en las alas;
lo mira hacerse las maletas
el cofre en el que guardé
todos los disfraces de pájaro.
viernes, mayo 11, 2007
Album de viaje
Hace tiempo que me venció el papel,
y los años con su sonrisa estúpida tic tac,
con sus segundos manoseándome los momentos:
este instante va a acabar
y será como el instante de ayer,
vacuo y optimista como un pez con traje de hombre
- algo ridículo: faltan agallas -.
Hace tiempo que me venció el viento
y desistí de querer agarrar mi cabellera
como el que intenta agarrar un alma en plena muerte;
hace años que el tráfico se mudó a las aceras
y ya no intento andar los rascacielos;
los mundos no parecen habitables
y aún me quedan letras a pagar del traje de astronauta;
tu mirada no significó nada más,
confundí el tacto de las estrellas,
me perdí por los mapas
por el papel
por los rascacielos
almas muertes aceras...
Errores...
Los quiero todos.
sábado, abril 15, 2006
Decirnos
No es decirte antídoto de mis paredes
si me enversan
un universo bote mermelada
no es decirte
sólo
a secas
en mis preguntas estúpidas
- qué pensarán las hormigas de los microcosmos -
o venirte en noticia
donde las balas no rasgan el papel
no es decirte
si me digo demasiado
que las aceras no me manchan con su nombre
he de admitirlo
me niego a regalarles mis pasos
si no son vía láctea
pero dime
hoy
por una vez
que no es decirme.
domingo, abril 02, 2006
Te quiero por encargo
Escribir es fácil.
Sólo hay que ingeniárselas
para tener ingenio.
Amarte es más difícil.
Es rehacer lo que aún no había imaginado.
Yo que siempre preferí inventar poemas
a construirlos
- qué tal si te amo un poco en este verso -
en este oficio de la albañilería sintáctica
sigo desconfiando de los arquitectos.
Te publico mi papel en blanco.
Apología de la estática
Tal vez sea demasiado terrible caminar.
Abandonar
- así de repente -
este rincón que me pertenece,
esta farola, esta grieta en la pared,
este grito deja la pelota,
este rayo de sol justo aquí,
este millar de hormigas bajo mi zapato,
este tiempo atrapado
perdido injustamente por un paso más.
Sin título
Verte con sonrisa de pez volador
en curso de piloto.
Tal vez pueda concederte hoy...
Dejémoslo.
Este poema no sale.
Se queda en casa.
Yo...
Tenerte es atreverme con un atrevimiento.
Confesarte que soy yo quien escribe en las paredes
por si pasas por mis calles.
Cogerme el sol sin guantes y plantarlo en plena noche
para sorpresa de búhos y lobos aullantes;
y no quedarme soñado,
varado en plena (h)ola,
perdido como un imán en huelga de brújula,
triste como un satélite
en última misión,
vencido sin opción como un saco de boxeo,
deshabitado como piel mudada
o caracol de vacaciones,
avergonzado como astrónomo
leyendo la sección de astrología.
miércoles, marzo 15, 2006
Pobres credenciales
Cazador de estrellas en paro
por falta de cometas.
Inventor de tardes perdidas.
Coleccionista de cosas invisibles.
Director de intermedios.
Amante de turno sin noche.
Músico de destiempos.
Ganador impuntual
de placas desmemorativas
busca trabajo
sin ánimo de lucro.
Misión de salvamento
Qué hacer si el día no te nombra,
si no me asaltan tus ojos al vencer una escalera,
si los pasillos no me guardan la sorpresa de encontrarte.
Qué hacer si tu voz no me reclama
perdida entre ecos disonancias
como una sospecha,
si no eres un rumor de pasos,
si no tienes un minuto que guardar,
cuando a veces sólo una fugaz mirada
me llena de espacio los segundos,
me pinta de sonrisa las paredes,
me hace reír a corazón batiente
cuando ya estaba perdido
en la insignificancia de los días.
jueves, febrero 09, 2006
Imaginando dados
En grito de taberna matando lluvias
una montaña goblin,
un escudo con la enseña que siempre preferiste
al dejarte vivir
por esa cueva jamás existida.
Amar el corazón que nunca pudiste habitar.
Blindando mi batalla armado de números
me autofabrico un beso que darte,
mujer de nunca,
en un viento disfrazado de espadas.
Una mesa canta una canción
de enanos gigantes.
Yo.
Vencedor de todos y cada uno de mis ogros.
jueves, enero 12, 2006
Preguntas
Dónde está la voz que me espera.
En este cielo cuadrado no dejo de perseguir
los sueños de los pájaros:
qué estarán pensando de esta geometría,
el sueño de quién estarán persiguiendo;
me pregunto si estarán llorando sus alas
y proclamando manos con las que tocarte.
El sueño de qué estás persiguiendo.
Dónde está la voz que te espera.
Qué estarás pensando de esta geometría
que me segmenta los brazos,
que me miente las dimensiones
para que jamás esté tangente a tus labios,
si acaso un cielo transparente,
cuadrado,
para espiarte.
Pasos
Me aparto de esta vida que no entiendo;
me hago a un lado al caminar
metiendo el pie en los charcos de algún cosmos cuneta,
andén de lentos despistados
que no superan la vida mínima
para circular por este mundo.
Sueño pasamanos que me vivan
a falta de la dignidad para ser espectro.
Camino unas aceras que me duelen
y esquivo las lluvias de mañana
hasta encontrarme el mismo cartel de siempre.
"Gracias por su visita"
Otra vez a dar la vuelta.
Miradas de persiana
Una luz lenta que te invade como tierra de luna.
Observarte,
mirarte como quien bebe
el primer amanecer de los planetas,
cuando el tiempo apenas tiene constancia de sí mismo
y se sorprende inventando palabras:
mañana,
segundo,
presente,
un instante en órbita,
una mano tuya
suficiente para que un universo entero
diga "alto"
y deje aquello que estuviera haciendo.
sábado, septiembre 04, 2004
Declamación de intenciones
No voy a mentirte las estrellas cuando no haya palabras que brillar.
No permitiré el tiempo que te pase, ni las lluvias,
si no cantan horas derramadas por tu cuerpo.
No dejaré entrar el grito del viento desquiciado
ni al ladrón de amaneceres que espera en las ventanas.
No voy a permitirme miradas de escalera
- jamás me agarraría al pasamanos -.
No escucharé la queja del invierno corazón.
Jamás revelaré el sueño de los secretos que se esconden tras tu cama.
No voy a consentir a la luna dejarse oscurecer,
y para que la noche no te esté sola
siempre dejaré encendida su luz.
viernes, julio 09, 2004
Conferencia con el cielo
Si suena el teléfono me pongo la corbata me peino y me perfumo
para así hablar con elegancia.
Te hablo de las astronomías del verbo, del viaje interplanetario de sílaba en sílaba, en busca de la terraformación de algún poema -tal vez así te mienta la distancia entre tus sueños y mis brazos-.
A salvo de cometas en prosa me invento los radares, y siento tus espacios.
Pero para una vez que me sincero te faltan monedas para hablarme; apenas queda tiempo, y reúno corazones en naves lanzadera.
martes, junio 08, 2004
Sombras para ti
La sombra de tu música corre por las paredes: viene a reclamarme las penumbras que dejé en la mesita de día (en la mesita de noche ya no caben más sombras). La factura de la luz me sirve como excusa: gasto demasiado por tener encendidos tantos soles.
Diciendo corazones lleno de versos las arterias, y una herida en el cielo hace sangrar la luna, apuñalada en cohete.
Tu música se expande derramada; ¿qué nuevas penumbras voy hoy a contarte?
En la mesita de noche ya no caben más lunas, y los cometas giran alrededor de mi lámpara, sabiéndose mentira.
No reclames mi nombre, pues anda extraviado en un universo de bolsillo.
Definitivamente, no voy a traicionar a las estrellas.
sábado, marzo 27, 2004
Los malos días
Hoy siento las gafas demasiado grandes; y derrumbadas, contemplo el mundo con ombligo monocular.
No vengan a decirme las aceras sus ansias de semáforo, ni arrojen vagabundos, con su verbo encarnecido y su aire embotellado.
Que no me engañen los cielos pintándose nubes.
El ojo clínico nunca ganó al microscopio.
Hoy no me sirven las recetas los oníricos doctores, ni iré a la consulta de psiquiatras enamorados - que nunca recetaban nada -.
No voy a construirme un viento en la ventana, me parece perverso intentar volar como un pájaro.
Los asesinos se mueren, en un mal día.
Las palabras se mudan.
Hoy es posible que encuentre una muerte que quiera charlar un rato.
lunes, marzo 08, 2004
En la parada
La mañana es fría y el viento anda en calcetines.
Las noticias se me vuelan del periódico y tengo que recoger en pleno aire guerras, presidentes y balones de fútbol.
La sonrisa se me vuela y he de saltar los charcos; para colmo olvidé las puntillas y el martillo de clavar sonrisas: tendré que tomarme el café siendo triste.
Hoy la mañana es una chaqueta dos tallas más grande que el mundo, y tiene que caminar la galaxia bajo la risa de otros planetas.
A estas horas ya te me haces urgente, y en prisa contraviento rescato las noticias, para leerte cómo dice el periódico que voy a amarte hoy.
Pero han quedado mal recolocadas las editoriales, y no hay presidentes, y las guerras se hacen con balones de fútbol.
Lo voy a dejar así.
miércoles, febrero 25, 2004
En el desván
Inversa matemática del tiempo: ayer volví a sumar amaneceres.
Abriendo cajoncitos del cerebro guardarropa, ordeno los pares de zapatos y de tardes, barro el sueño de mis polillas y saco brillo a algunas noches telaraña.
Un rincón de silencios me sorprenden apilando un par de voces, y se duelen de paraguas.
Una caja esconde el interior de sus palabras, y las chaquetas me abrazan de mangas y de labios: hace tiempo que no me abrigo con una buena tarde.
De viaje
La maleta me recoge, me dobla bien los ojos y las manos, y me lleva.
Las horas de lluvia entretejida retrasan los cafés, y los aviones van a refugiarse con miedo de automóvil.
Debieron errar mi destino: tal vez acuda a una agencia de virajes, a tramitarme los pasos. Siento un descuido de días mal guardados en doble fondo de vacío: tendré que descorazonar las calles en busca de las puertas y su urgencia.
No dejo de buscarte tras el suelo, entre el ruido de serpientes tubería, entre el sueño de la tierra y el té de los topos, por si algún trozo de cielo me sorprende y se me escapa.
Sentidos de planeta
Faltan dos o tres galaxias para nombrarte mano antimateria.
Qué lentas hacen las palabras a paso de asteroide: me hago pues llamarte en mensaje hiperespacio, y mi planeta translada sus estaciones de tren.
En este espacio en que se cometen tantos cometas, pasean estrellas con abrigo y paraguas por tus calles, y me convierto a tu atmósfera en astronauta de tus besos.
Qué rincones faltan por perderme...
A un parsec de tus brazos el corazón de una galaxia viaja en bicicleta, y los soles, nuevamente, se queman el sombrero.
lunes, febrero 23, 2004
Diario de un hombre en gris
Vestidos mis días de autopsia en zapatillas de casa, el tiempo me mira con sus pies de cartón: no le entregué el recibo de los últimos años; me factura de denuncias y yo le contesto con un acuse de revivo.
Llenos los días como latas de conserva con sus horas caducadas, me prescribo unas dosis de silencio, incumpliendo la receta con la automedicación de las palabras (es cierto que la química poco puede hacer con la tristeza).
Aun así te siento a veces andar por las paredes, llorando mi papel pintado, y me pregunto si debí marchar la lámpara: demasiadas veces la veo gritando sus bombillas.
Ayer se me cayó el alma al cielo.
Hoy voy a colocarte luna en cada rincón.
Mañana tal vez vaya a amanecerte, cuando las nubes giren en mis manos, andando de puntillas.
Presentación
La razón y dedicatoria de este blog es Luna, a la que debo el que me hayan vuelto las alas de escribir.
Además, es bueno llenar de buenas palabras este mundo tan lleno de malas imágenes : )
Bienvenidos a los cielos de cartón.
Poneos vuestra mejor sonrisa de trapo: vamos a remendarnos el alma y coserle los botones.